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Jordi completa la trilogía

(Cortesia de www.laopinion.com)

Martes, 22 de octubre de 2002

Por: Celeste Rodas,
  Especial para La Opinión

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Es hijo de Dyango y hermano de Marcos Llunas. Después de un alto en su carrera, el cantante regresa al mundo del espectáculo y afirma que en su familia es difícil no estar involucrado en la música.

    Tras colocar Desesperadamente enamorado en la segunda casilla de la clasificación de la revista Billboard en 1997 y presentarse exitosamente en Viña del Mar, el Festival Acapulco 99 y el OTI 2000, el joven cantante Jordi prácticamente desapareció de la mirada del público. Como sucede en muchos casos, no faltó quien pensara que el vocalista se había retirado de la escena, hasta que recientemente su nombre volvió a sonar gracias a un nuevo álbum Tú no sospechas, que ya se escucha en las radios de todo el país.

    Los tres años de ausencia, dice, fueron necesarios para renovar su estilo y regresar con mucha más energía, aunque su temática es la misma. "Sigo con el romanticismo, pero expresado de una forma más adulta porque han pasado algunos años y eso va dejando huella", dice.

    Parte de esa huella, tal vez, es una desarrollada musculatura que se percibe a través de su camisa a medio cerrar, una barba a medio despuntar y los cabellos sueltos (¿cómo olvidar que antes los recogía con una coqueta colita?). Aunque parezca increíble, el cantante se ruboriza cuando se le comenta sobre los cambios: "¡Ay Dios! ¡Que me vais a poner rojo!", comenta con su buen acento barcelonés.

    Luego revela: "Aproveché este tiempo para ir al gimnasio y me puse a levantar pesas, a hacer de todo un poco. La costumbre me quedó y estoy haciendo unas dos horas diarias de ejercicios".

El tercero

    El hijo del famoso cantante Dyango y hermano del también vocalista Marcos Llunas es un joven de buenos modales que conjuga el carácter liberal de su generación con el protocolo y las buenas costumbres de las generaciones ancestrales. Por ello se declara "un joven muy familiar", a pesar de no vivir con sus padres,

    De su padre, indica, tiene la mejor opinión del mundo.

    "Mi padre es extraordinario. Es bromista a más no poder, aunque no parece, y tiene un sentido del humor único. Es muy buena persona, es muy buen amigo de sus amigos y es un bonachón. Se le ve ese halo esa fuerza interior... Yo siempre he dicho que Dyango es muy grande como persona, muy grande como cantante, pero sobre todo como padre".

    Jordi asegura que en su familia la música es un imán que los atrae: "Cuando estamos juntos todos en casa hablamos de nuestros trabajos, de nuestros proyectos, de nuestras canciones. La música aviva nuestras conversaciones. No estamos juntos tanto como quisiéramos porque todos en casa estamos muy envueltos en nuestros trabajos. Eso sí, nos hablamos todo el tiempo".

    De allí que sepa perfectamente que por estos días a su hermano Marcos Llunas le esté yendo a la perfección con la promoción de su nuevo disco y no tenga reparos, incluso, en comentar el nombre del tema que lo mantiene en las radios en este momento: La dueña de mis ojos.

    Según Jordi, la diferencia entre su hermano, su padre y él, musicalmente hablando, es muy clara: Mi música es más rítmica, un poco americana... como hip. Marcos tiene una onda más latina y mi padre más tradicional. Lo que nos une es que los tres le cantamos al amor".

    Lo que muchos no saben es que el más pequeño de la familia Gómez Llunas es también un gran bailarín. Al verlo en los escenarios no debería causar sorpresa que mueva las caderas a lo Ricky Martin o Chayanne, pues él mismo acepta este reto: "En los conciertos sí podrán verme bailando así. Saldrán cosas naturales y pienso en poner una buena coreografía en alguna que otra canción, como Bésame".

Amores

    En materia de amores, comenta que la cualidad que más aprecia en el ser humano es la sinceridad, porque "sin ella no se llega a ningún lado".

    Afirmó que no tiene ningún héroe específico sino que admira a "todo aquél que se sienta seguro de sí mismo. Alguien que es feliz porque lo que tiene lo ha ganado trabajando".

    Su concepto de felicidad es muy sencillo: "Luchar hasta conseguir algo, eso es lo que me hace y mantiene feliz".

    En sus planes cercanos, revela, no está ni luchar ni conseguir una chica, porque su éxtasis actual proviene del éxito que está teniendo su nuevo disco. "Estoy feliz porque luché mucho por tener en mis manos un disco así: con fusión de ritmos hip, temas románticos, rumbas flamencas. Lo estoy disfrutando de una forma que pocos imaginan".

    Jura que con tanta dicha no queda tiempo para amores: "Estoy sin nadie... Lo digo de verdad. Tuve tiempo de estar en varias relaciones... y ahora nada".

    Después de unos segundos, aclara que como buen joven tampoco pasa recluido exclusivamente en el trabajo. "Bueno, confieso que tengo una que otra amiga... pero son sólo amigas".

Sobre si estas "amigas" son de las que ahora se llaman "amigas con derechos", no dice nada, sólo suelta una carcajada y deja en el ambiente un aroma a enigma.